Monday, April 1, 2019

Listuguj Diaries.

I don't travel for work often, but when I do, I go to Indigenous reservations.

Since the past Wednesday I've been immersed in the corners of Point-à-la-Croix, also known as Listuguj, in the mouth of the Atlantic ocean in the east of Quebec. Home of the Mi'gmaq people of Canada.

Sometimes I'm not a hundred percent sure of what I am exactly doing here. Technically I'm part of a film crew for our next show. But really I'm doing research or production assistance work, denying my real title of coordinator. Or more than denying, just not really experienced (or brave) enough to take the matter on my hands.

Still, the experience has been a very particular one, reminding me a little bit to that time I spent over a week filming in Kuna Yala in Panama. Except the weather is not tropical, nor there is a pig sacrifice as offering to the gods.

So far this week: I've hiked (?) on the snow to a fully frozen river, drank more alcohol than water for three days straight, got frustrated for the future of my career, ate the most disgusting carrots in my life, ignored people's substance consumption, practiced honesty, saw my grandmother in every elder's face.

I have the sneaky feeling that when I'll come back to Montreal it'll be like a dream-like souvenir. In the sense it seems almost impossible, in the sense there's little I can do to change things to my convenience or I have little control of what is going on. I kind of want and not want to wake up. I just want to keep having and learn to control these dreams. As much as possible.

Ice fishing at the Restigouche River.
Escucho: Paseo para Marie - Roberto Camargo (weird but beautiful mix of french and vallenato music)
Hago: El reporte del rodaje, way behind on this.
Quiero: Abrazar a Andrés.

Friday, January 18, 2019

28 Primaveras invernales

I started my 28th birthday crying to my favourite artist (Alejandro Sanz) in the car I bought a bit under a year ago, before my second wedding with the same man. I had just left the gym after going for my fifth consecutive day since I had been back from my holidays vacation, #newyearresolutions or should I say Rezolution? Pun intended to mention the company I’ve been working at for the past three years and I still can’t believe it.

It’d be nice to say I’m grateful to be where I am right now, but grateful became such a millennial word that my almost-innate-pseudo-hipster personality wants to ignore it from its vocabulary. Along with blessed (#?).

I guess some things don’t change with time. Like feeling all peeps are posers, or believing Alejandro Sanz is the best hispanic artist alive. Maybe I just keep that mentality out of nostalgia… sorry, saudade (becoming proficient in Portuguese #2019resolution)

Truth is, that from the day I became legal in paper (#10yearchallenge) to now, I have accomplished everything I’ve wanted or at least most of it. I moved from my hometown (twice) obtained a degree and I am actually making a living from it, found the love of my life, my family is healthy. My life is good, and yes, I am grateful for that.

And it’s only getting better.

Either way, it’s fun to be 28 and feel you have your life figured out, or at least pretend to have it figured out for the world, and for yourself.

This has been true since 2015, doesn't seem to change either.

Thursday, November 19, 2015

Agua de Canto, casa no. 11

El año pasado, en esta época, me invadía una nostalgia de esas que los portugueses llaman Saudade. La lejanía había convertido lo familiar en ajeno. Maracaibo se había convertido en lo que temía que fuese, una ciudad más. Tiempo me tomó para entender que no era el espacio si no la gente, las almas dentro de aquel lugar lo que recreaba aquel recuerdo eterno. Hoy, la saudade vuelve con motivos menos geográficos. No puedo cambiar lo que es ahora Maracaibo. Tampoco puedo cambiar el inevitable destino de la distancia de él inmigrante. Hoy, por primera vez en siete años quiero estar genuinamente allá. Pero no en la Maracaibo idealizada del sol amada, de la basílica iluminada, del lago con los más bellos atardeceres. Hoy quiero estar pasando calor sentada en el erótico sofá de cuero verde, acariciando el cabello plateado de la hija del perro más rabioso del mundo, comiendo arepa con carne mechada y queso de mano, escuchando a la detestable Taylor Swift, oliendo el aroma de las velas de colores y el popurrí esparcido por la sala y el baño de visitas, hablando nimiedades con las únicas tres personas que no nos cansamos de estar juntas, acompañándonos, acompañándola.

Hoy Maracaibo es la caminata con Rubi Elena en la mañana a las afueras de Agua de Canto, el cigarrillo en el patio de terracota, las llaves dejadas en el borde de la ventana para no perderlas, la corneta perfectamente rítmica a las afueras de la casa de porton de cuadros blanco (pipipipipi-pi-pi).


Chao "cuerpo", aquí estaremos con tu flaca, siempre.


AnaC, Isabel, AnaP y Andrea - 2013
Isabel y AnaP - 1998



iTunes Plays: Ay! Carmela -Joaquín Sabina
AnaPé says: nos hace falta la casa de Capri, donde podamos pasar estos momentos tomando vino, comiendo olivas y recogiendo limones.

Friday, June 5, 2015

C'est quoi un sacre-fice?

El 27 de diciembre pasado me casé. Me casé con el hombre de mi vida, como un día lo predijo mi mejor amiga (versos inesperados). Nunca pensé que cerca a mis 24 años me casaría con la esperanza de formar una familia en un futuro. Siempre he bromeado (aunque no tanto) con tener 10 hijos, lo cual me obligaría a empezar a una edad un poco temprana, pero me había dado un limite de 27 años, estoy tres años adelantada. Según mi mamá siempre he sido muy prematura, por lo menos no estoy embarazada.

En febrero viajé a una isla remota del Caribe en Panamá para hacer un documental. Estuve rodeada de indígenas conocidos como Kunas por una semana, sin internet ni línea telefónica. El día que regresé a la civilización fue como si hubiera despertado de un sueño que fue a la vez fantástico y perturbador. Entre las situaciones vividas se incluyen el sacrificio de un cochino a media noche y la dramatización de el momento en que castran a un hombre. El bronceado no me quedó nada mal tho.

En abril terminé el tercer año de universidad y estrené mi último cortometraje. Sólo queda un semestre para declararme oficialmente una mujer libre de obligaciones escolares, pero el descubrimiento de un MA en mi amada ciudad de Budapest me desvía los sueños de apartar la academia de mi vida para dedicarme en lleno a la producción cinematográfica. Por los comentarios recibidos luego del estreno, creo que mi cortometraje me daría la aceptación al postgrado, aunque una voz me dice al oído "Recuerda que ahora eres una mujer casada." y la vida se vuelve complicada.

Mi mamá y mi hermano se mudaron a Montreal y ahora nos mudaremos juntos de nuevo a un apartamento. Extraño la soledad y privacidad de mi apartamento. El verano Montrealais promete mucho más ahora que viene una de mis mejores amigas. Mi esposo llega en agosto por un tiempo limitado, pero peor es nada. Quisiera irme a una granja a recoger limones y olivas en Sicilia. Mi mamá me dice "Por qué uno no puede estar conforme con lo que tiene?". Mi esposo escribe "...En cualquier causa que se refiera al progreso de la humanidad, ponga su fe en el inconforme!" citando a MLK en el 63. Yo me pregunto "C'est quoi un sacre-fice?".

On va essayer ça.
YouTube plays: Stella di Mare - Lucio Dalla
AnaPé says: Necesito una cura de sueño. 

Monday, November 10, 2014

La Montreal de Mordecai.

En este momento debería estar escribiendo un ensayo de 1000 palabras para mi clase literatura angloparlante de Montreal. O estudiando para mi examen de Existencialismo. Pero no, ahorita no puedo escribir nada de eso.

Mi horario era perfecto:
Lunes - Grabación de video musical
Martes - 1. Visita al lugar del que tengo que hablar para el ensayo y escribir la mitad, 2. Clase de Soundtrack, 3. Trabajo
Miércoles - 1. Terminar ensayo, 2. Clase de Existencialismo, 3. Clase de Literatura y entrega de ensayo.

Si me levantaba todos los días a las 7am todo sería posible. Hasta que el domingo me entero que por una mal interpretación entre compañeros de clase había confundido la fecha del mid-term de Existencialismo, ya no sería el 23 sino el miércoles de esta semana. Fuck my life.

Mi clase del martes tuvo que ser ignorada para pasar la mañana y la tarde estudiando para el examen, y lo que iba a ser una hermosa visita a una catedral pasó a una visita a un bar en la calle más rumbera y desagradable de toda la ciudad. Mis expectativas para lo que pensé sería un ensayo cargado de emociones encontradas con Montreal, se convirtieron en una obligación académica que terminaría en un resultado mediocre de escritura básica.

El ensayo consistía (consiste, de hecho) en la interpretación de un lugar comparándolo con la interpretación del mismo mencionado en alguno de los libros que hemos leído en la clase, todos basados en la capital económica de La Belle Province. En primera instancia, mi elección había sido l'Oratoire de Saint-Joseph, una iglesia preciosa al borde del Mont-Royal. Lo asociaría con un poema de A.M. Klein, escritor judío el cual hizo comparaciones de aquella iglesia excesivamente católica y francófona, con sus propias creencias del mundo judío y la sociedad angloparlante de la ciudad.

Ahora, no me quedaba de otra que salir a las 10pm de mi trabajo a un bar en la rue Crescent (famosa por sus sitios llenos de estudiantes de primer año de las universidades McGill y Concordia, provenientes de Toronto o USA donde no se les permite beber en establecimientos públicos hasta los 21 años), a ver el sitio y compararlo con el uso que Barney Panofsky le daba en la novela Barney's Version de Mordecai Richler, el García Marquez de Montreal.

Así fue. A las 10:20pm estaba parada en la esquina de Maisonneuve con Crescent, aun con mi morral de la universidad, rodeada de mujeres en un rango entre los 16 y los 50 años de edad, ambas usando vestidos excesivamente ajustados que con esfuerzo lograban sobrepasar los glúteos y unos tacones que llegaban a la mitad de mis batatas. Decidí revisar por segunda vez la descripción del trabajo en la que el profesor proponía los sitios a visitar, sólo quería confirmar que el bar al que tendría que entrar era Sir Winston Churchill (al cual sólo había ido una vez y en el que me cobraron más de ocho dólares por la cerveza más porquería de Norte América). Surprise, surprise! Había una segunda propuesta llamada Ziggy's pub, el cual quedaba diagonal a SWC y que podía apreciar desde donde me encontraba. Un basement-bar con una terraza mínima, estaba escondido entre tantos imponentes clubs y bares que rodean las aceras de Crescent street. El hecho de que hubiera solo tres personas en la terraza me dio la confianza de pasar las escaleras y entrar al corazón del sitio.

Una mujer que parecía estar en sus cuarenta y el bartender eran las únicas personas en el bar. Sentándome a unos cinco puestos de diferencia, pido un Old Fashioned (I blame it on Mad Men) y luego me pongo a caminar alrededor para ver un poco más y tener de que hablar en el ensayo. El bar estaba lleno de posters de deportes y sobre todo decoración con referencia a Les Canadiens de Montreal (nuestro equipo de Hockey y la razón de existencia de muchos), algunas piezas clásicas de la Fórmula 1 y unos cuantos televisores para ver los juegos. Varias paredes estaban llenas de collages con fotos de quien luego descubrí era Ziggy y algunas personalidades importantes.

Me senté de nuevo y sin perder mucho tiempo le comenté al bartender sobre mi trabajo, la mujer que hablaba con él al escuchar el nombre de Richler se acercó a mí y empezó a hablar maravillas. Contándome como solía sentarse a sólo dos puestos de donde yo estoy, pedir un Macallan y discutir de política con Nick Auf der Mar, un periodista famoso para aquél tiempo. Luego de media hora de historias cargadas de nostalgia, me brinda un shot junto con el bartender y me pregunta de dónde soy, "Venezuela" respondo y luego de la común exclamación de sorpresa, el bartender dice "Mi papá es venezolano, vivió por ocho años allá hasta que a su padre lo sentenciaron a pena de muerte". Con tal introducción pido una continuación a la historia.

Su abuelo, un español capitán de la marina venezolana, había sido enviado a Inglaterra por cuestiones de trabajo. Luego de varios años regresa a Venezuela y habla maravillas de la isla europea, como la democracia era fantástica y los venezolanos estaban viviendo una desgracia. Con tal alto rango en la milicia, el gobierno se entera de sus comentarios y lo sentencia a pena de muerte. El día que lo van a matar, lo meten en un camión con otras cinco personas que serían los responsables de su exterminio, faltando unos diez minutos para llegar al sitio de ejecución se escucha por la radio la noticia que Pérez Jiménez acababa de dejar el país. Todos los cargos fueron cancelados y su abuelo logró sobrevivir.

Con la barbilla en la barra del bar le digo lo impresionante que es la historia y, como cualquier persona de Venezuela podría, le dije el día exacto en que eso ocurrió y lo importante de la fecha en la que "la democracia nació en Venezuela" y como poco a poco se perdió con destino desconocido, y como todos esperamos que vuelva.

Mientras Venezuela espera, yo espero en Ziggy's. Ahora visitándolo casi todos los miércoles después de clase, un amigo y yo nos tomamos un par de cervezas, vemos un juego o hablamos nimiedades. Montreal se ha convertido en mi nuevo hogar, levantarme temprano para ir a clase, al trabajo, o simplemente para limpiar el apartamento o hacer comida para toda la semana. El sentimiento alrededor de la isla cada día se convierte más en el mismo que me llena cuando veo Maracaibo desde el avión. Descubrir pequeños espacios e historias en sus calles me calienta el cuerpo en los días más fríos de invierno, hoy en día veo el skyline de la ciudad en televisión y el "corazón se me salta". No pretendo "despatriarme", Venezuela es y será siempre mi primer hogar. Al fin y al cabo, quién imaginaría que en los rincones menos esperados un simple individuo de Toronto me recordaría con tanto orgullo la época en la que mi país empezó su verdadera historia, la cual todavía trata de construir.
Le soleil s'en va mais on reste.

iTunes plays: Nada, solo oigo la spagetti squash cocinándose en el horno.
AnaPé says: Esto lo escribí hace casi un mes. Saque B (85/100) en el ensayo, el hecho que lo haya escrito unas tres horas antes de la entrega tiene mucho que ver, igual, nada mal para el poco tiempo. 

Friday, September 26, 2014

Re-Comenzar

El día que decidí abrir un blog por primera vez (hace exactamente 10 años y 9 días) tenia 13 años, estaba pronta a comenzar mi primer año de bachillerato, no había tomado un solo avión fuera de mi país, el único idioma que hablaba era el español (machucando el inglés), no había tenido mi primer beso, y (obviamente) vivía con mi familia.

Hoy inauguro mi 5to blog desde aquél 7 de septiembre del 2004. Después de diez años, empecé mi tercer año de universidad hace unas tres semanas. He conocido 12 países y vivido en tres, aprendí inglés al punto de poder entrar en una institución angloparlante, vivo en francés, soy capaz de comunicarme perfectamente en italiano y defenderme en húngaro. He mantenido una relación de más de cuatro años, y hace dos meses me mude sola con un gato a Saint-Henri, vecindario de la isla de Montréal en Canadá, donde vivo desde hace 3 años y medio.

En diez años, la palabra "recomenzar" se volvió cotidianidad. Recomenzar a adaptarme en dos países distintos, recomenzar a aprender un idioma, recomenzar los estudios, recomenzar una relación, recomenzar a vivir. Recomenzar a bloggear no es la excepción.

Culaccino es una palabra que existe únicamente en italiano, es el nombre que se le da a la mancha que deja la taza de café o la copa de vino en el mantel. Culaccino es la conversación entre amigos, la noche romántica con un plato de pasta, el desayuno apurado antes de llegar a clases, el procrastinar mientras se escribe un ensayo, la fiesta en la que conociste nuevas personas, el rodaje que empieza a las cinco de la mañana, la arepa con guayoyo de tu abuela, la noche de invierno y la película que te hace llorar. Culaccino es recomenzar recordando lo que aquella taza o aquella copa dejó al acabarse.

 iTunes plays: Bossanova - Estopa
AnaPé says: 
AnaP y Luca endemoniado.